juanignaciogutierrez

El Milagro de Empel

  • Papi, ¿cuando tu eras pequeño también era fiesta hoy?
  • Sí. Hasta donde yo sé, el Día de la Inmaculada siempre ha sido fiesta. Hoy es el día de todas las inmaculadas, las concepciones, las inmas, las conchas,… con lo de las “conchas” tenemos que tener cuidado porque en algunos países americanos “concha” significa otra cosa y puede quedar raro.
  • ¿Qué significa “concha” en esos países, papi?
  • Ya te lo contaré, eso no viene a cuento ahora, Super.

Lo que celebramos hoy es la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Es una fiesta católica, pero, además, la Inmaculada es la Patrona de España y del cuerpo de Infantería del ejercito español. Así que, para nosotros, es una fiesta muy grande y muy antigua.

Mira Súper, hace muchos años -más de tres siglos- unos tercios españoles habían ido a Flandes porque los holandeses se habían sublevado.

El Rey de España entonces, Felipe II, lo era también de los Países Bajos.

  • ¿Por qué se llaman esos países “bajos”, papi?
  • Se llaman así porque tienen territorios que están ganados al mar mediante la construcción de diques. ¿sabes qué es un dique?
  • Pues no, la verdad.
  • Pues un dique es un muro que se construye para evitar que el agua circule. Hay partes de los Países Bajos que están por debajo del nivel del mar, que han sido ganadas al mar. Si no estuvieran esos diques, esas tierras se inundarían, volverían a estar bajo el mar. 
  • ¿Y por ahí iban los soldados?

Te cuento. Los holandeses se habían sublevado contra el Rey Felipe II, que había heredado aquellas tierras de su padre, el Emperador Carlos -nuestro Rey Carlos I-. Parece que algunos holandeses no querían que Felipe II fuera su rey porque era español y católico y algunos de los holandeses habían decidido dejar de ser católicos. Esa historia ya te la contaré otro día.

El caso es que Felipe II envió a sus tropas, que entonces se agrupaban en tercios, para tratar de parar la sublevación de los holandeses. Algunos tercios, ocuparon la isla formado por dos ríos. Los holandeses decidieron abrir unos diques que inundaría el terreno que ocupaban los tercios españoles y estos tuvieron que retirarse a las zonas más altas para no morir ahogados.

La situación era desesperada para los españoles, que, acosados por una gran cantidad de barcos holandeses tendrían que rendirse.

Las posibilidades de conseguir refuerzos se habían esfumado también al hundir los holandeses los barcos que habían preparado para auxiliarlos.

Tocaba resistir como pudieran, ya que habían decidido no rendirse, así que comenzaron a cavar trincheras para protegerse tanto del frio como de los disparos de los holandeses que los cercaban con sus barcos.

Mientras cavaban, uno de los soldados encontró enterrada una imagen de la Inmaculada pintada en una tabla. La desenterraron e hicieron con ella una procesión hasta la iglesia del pueblo de Empel y estuvieron rezando a la imagen toda la noche.

De repente, un viento helado hizo que el rio Mosa se helara y los barcos holandeses tuvieron que retirarse de forma apresurada para no quedar atrapados. Los soldados de los tercios pudieron entonces avanzar por el hielo y atacar los barcos holandeses que no habían conseguido salir, salvándose de una derrota segura.

Y ese es el Milagro de Empel. 

Desde entonces, la Inmaculada es la patrona de la Infantería Española y unos años después, el nieto del Rey Felipe II, Felipe IV, decretó que el 8 de diciembre fuera festivo en todos los territorios españoles en todo el mundo.

Aquella guerra duro 80 años y, al final, los holandeses consiguieron su independencia, pero esa es otra historia que puedo contarte otro día si quieres.

Puedes acceder aquí a una versión pdf de este cuento.

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